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Carlos Hernán Aguirre: Enamorado de la tinta y de los libros

La librería Antártica es uno de los negocios más tradicionales del país. Fundada en 1958, es dirigida desde hace casi 4 décadas por el hijo de su creador, quien la ha mantenido vigente y en crecimiento. Ahora, Carlos Hernán Aguirre dejará la gerencia general para dar paso a las nuevas generaciones, pero aclara: el retiro no está en sus planes.

Comprar una enciclopedia podía ser un gran hito familiar en la década de los cincuenta. No eran baratas, pero su conocimiento duraba por décadas. Hoy, la realidad es diferente y poca gente piensa en comprar una, pero Librería Antártica, creada en 1958 por Hernán Aguirre Mac-Kay, sigue plenamente vigente. En agosto abrirá su local número 21 y entre sus desafíos está el potenciar la venta por Internet, que ha crecido de forma importante durante los últimos años.

Y es que su gerente general, Carlos Hernán Aguirre, ha invertido las últimas 4 décadas en seguir desarrollando el negocio que creó su padre y que creció de la mano de las enciclopedias por fascículos, con que editorial Salvat -compañía de la que tuvieron la representación en Chile- acercó la lectura a la gente. En paralelo, Aguirre desarrolló y dirige A Impresores, una de las imprentas más grandes del país.

En la vida, uno va cumpliendo etapas y hay que ir aceptándolas, entendiendo que puede haber mejores oportunidades tanto para los que vengan, para la empresa y también para uno

“Mi padre había sido, antes de independizarse, empleado de una imprenta y siempre le quedó el gusto. Hay 2 cosas que son ciertas en esto: la tinta se le mete en el olfato a uno. El offset uno lo siente, entrando a una empresa; es como sentirse en casa, entonces nosotros decimos mucho que en vez de sangre llevamos tinta y, claro, cuando a uno se le pega este bichito queda bastante marcado, y mi padre siempre soñaba con tener alguna gráfica”.

Así, en 1977 crearon la división Impresos de Antártica, de la que se hizo cargo desde el comienzo. Mientras tanto, Librería Antártica seguía creciendo y en 1982 abrió su tradicional tienda en el Parque Arauco, que 35 años después permanece en el mismo lugar de dicho mall.

“Hemos tenido un crecimiento sostenido. Contamos con 20 locales, partiendo en Antofagasta hasta Temuco, pasando por Concepción, Viña del Mar y Santiago, el cual es un número importante. Esto sumado a comercio por Internet, que es un portal bastante interesante, donde se está vendiendo muy bien”, explica.

Justamente la experiencia de compra es el principal elemento que Aguirre ha buscado potenciar en estos años en la librería. Que la gente encuentre lo que busca, con una atención adecuada en las tiendas y hoy, de cara a la modernidad, utilizando Internet como una herramienta para ampliar su alcance y satisfacer a los clientes que ya no tienen tiempo o no quieren gastarlo en ir a la tienda.

Aguirre es enfático en esto: “Nosotros somos unos enamorados de los libros, tanto en el área de producción como en el área de ventas, nos encanta leer, nos encanta el papel, nos encanta la tinta, entonces tenemos que tratar hacer todos los esfuerzos para darles soluciones a nuestros clientes”.

El futuro

Este año, Carlos Hernán Aguirre cumple 70 años, lo que coincide con la decisión de dejar la gerencia general de la librería y la imprenta para dar paso a las nuevas generaciones. En su lugar quedarán 2 gerentes, uno para cada empresa, y él se mantendrá como presidente del directorio, junto a sus 5 hermanas, en una compañía que es familiar por excelencia.

“En la vida, uno va cumpliendo etapas y hay que ir aceptándolas, entendiendo que puede haber mejores oportunidades tanto para los que vengan, para la empresa y también para uno”, comenta Aguirre.

“Hoy las compañías se tienen que nutrir con gente más joven, que están muy metidos en el día a día, que tienen la fuerza, diferente a la de uno. Es bueno que las organizaciones tengan esa fuerza joven. Además, tanto en la imprenta como en la librería, los temas tecnológicos inciden bastante fuerte en los cambios, entonces uno tiene que estar bien despierto a lo que está pasando a nivel mundial”.

Este cambio, sin embargo, tiene poco de retiro. Aguirre no está pensando en la jubilación, especialmente porque todavía tiene mucho que aportar y porque lo que hace es “entre trabajo y hobby”.

“Somos unos enamorados de dar todo por la empresa, porque creemos en este negocio y el centro, el núcleo de esto, son la familia, Dios y el trabajo”, recalca, y agrega: “Yo creo que uno tiene que ser útil de otra forma, distinto a lo que era hace 15 o 20 años. Mientras me escuche la gente y vean que uno tiene buenas propuestas, aquí estoy. La puerta sigue abierta”.

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