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Cecilia Morel, embajadora de un Chile saludable

Como esposa del ex Presidente de la República, Sebastián Piñera, el año 2010 asumió uno de los desafíos más grandes e importantes de su vida: fue la impulsora del programa “Elige Vivir Sano”, un ambicioso proyecto que tenía por objetivo cambiar hábitos en las personas, para disminuir el sedentarismo y las enfermedades crónicas. ¿En qué está hoy? Te lo contamos a continuación.

Nacida para el trabajo en terreno y muy conocedora de la labor social, Cecilia Morel puso todas sus competencias y entusiasmo en este desafío, logrando junto a su equipo que el programa “Elige Vivir Sano” se transformara en una política pública que permeara todos los ministerios, así fue.

Con la ley de su lado, consiguió que varias medidas fueran exigidas desde el Gobierno para favorecer el cambio de malas prácticas alimenticias y erradicación de hábitos nocivos. Cecilia asegura que llegaron en el momento preciso, pues el país ansiaba un proyecto de este tipo.

La ex Primera Dama asegura que llegaron en el momento preciso en que el país estaba ansioso por un proyecto de este tipo. La iniciativa fue evaluada muy positivamente por la encuesta Cadem Research, la que señaló que el 88% de los sondeados quería que el programa continuara, independiente del gobierno de turno. Cuando dejaron La Moneda en 2014, ella siguió imprimiéndole vida y energía a este proyecto que ahora renace desde la Fundación Chile Vive Sano.

¿Cómo nace el proyecto “Elige Vivir Sano”?

La génesis se da a partir de los resultados de la encuesta Nacional de Salud de 2010, la que arrojó cifras preocupantes, como que más del 66% de la población sufría de sobrepeso, obesidad u obesidad mórbida.

Dado que estos problemas de salud son el factor de incidencia para las enfermedades crónicas no trasmisibles, analizamos ciertos hábitos que las incrementan, como las alarmantes tasas de sedentarismo que para hombres y mujeres sobrepasan el 84%.

Además de lo señalado, la carga económica para el Estado en materia de salud era brutal, representando un costo del 80%. Por tanto, era (y es) un problema grave que ha sido calificado como “gravísimo”. De hecho, podríamos estar a punto de vivir la crisis más grande de capital humano que se ha producido en la historia.

¿Cómo decidieron abordar este problema?

No era un panorama alentador proyectar que en 25 años seríamos un país pobre, viejo y enfermo. Nuestra población se ve muy afectada por diabetes, hipertensión y síndrome metabólico, entre otras patologías, lo que a su vez genera una cadena de costos, tanto familiares como económicos y sociales.

Fue así como nos planteamos que cada persona debía asumir la responsabilidad de mantenerse sano, por lo que era fundamental tomar medidas preventivas. La esencia del programa fue la intersectorialidad, porque entendimos que había que apuntar a un cambio cultural y muy profundo en los hábitos de vida.

La falta de ejercicio, el consumo de comida chatarra y la obesidad, sumado al consumo de tabaco, marihuana y alcohol, estaban haciendo estragos en la salud de las personas y nosotros lo estábamos permitiendo.

Cecilia Morel¿Le ayudó su rol como Primera Dama para impulsar este programa?

Es indudable. Desde el Estado tienes el apoyo de todos los ministerios, además de la visibilidad necesaria y los recursos.

Se agregó un 2% al Fondo de Desarrollo Regional para proyectos relacionados con la vida sana; se realizaron más de 3.600 capacitaciones en las seremías; se aumentaron las horas obligatorias y se modificó el currículum de Educación Física y Salud; se cambiaron las bases de licitación de la JUNAEB para mejorar la alimentación escolar; se ordenó la construcción de 40 parques regionales y se construyeron cerca de 150 nuevos estadios a través del Ministerio del Deportes.

Debo destacar que si bien el Estado tenía un rol fundamental en este tema, a través de sus múltiples ministerios y secretarías regionales, éste era un problema país, en el que todos debíamos participar, incluidas las fundaciones y, por supuesto, el empresariado.

¿Recibieron apoyo por parte de los empresarios?

Para el programa “Elige Vivir Sano”, la alianza con diferentes empresas fue decisiva. Muchos se dieron cuenta que a través de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), podían ayudar a colaboradores que estaban afectados por numerosas enfermedades, producto de estilos de vida poco saludables. Para nosotros esto fue muy importante porque -para llegar a las familias- nuestra puerta de entrada era el lugar de trabajo de los padres, además de la escuela.

La iniciativa que persiste

Tras el término del período presidencial de Sebastián Piñera en 2014, el equipo de “Elige Vivir Sano” perdió recursos y también grandes ventajas que les permitían mantenerse vigentes. Sin embargo, Cecilia Morel no bajó los brazos y continúo desarrollando este proyecto, ahora desde lo privado, con su fundación “Chile Vive Sano”.

¿Cómo han logrado mantener vigente la esencia del programa?

Tenemos una realidad muy distinta, por eso decidimos focalizarnos a un ámbito muy acotado: la educación de los pequeños del primer ciclo, que abarca desde pre-kínder hasta 4° Básico, e involucrando a los profesores, ya que son los principales agentes de cambio. Además, realizamos charlas y seminarios para colegios y otros centros de educación como universidades, para transmitir la importancia de este tema.

¿Qué pasó con el programa cuando ustedes dejaron de ser gobierno?

Al principio hubo un rezago -y yo diría cierta reticencia- al programa. No hubo mucho avance. Las críticas que se hicieron al proyecto apuntaban a que éste no era más que una campaña de marketing social, lo que queda desmentido luego de todos los objetivos alcanzados que ya señalé. Los logros más grandes para nosotros fueron institucionalizarlo a través de una ley, y las nuevas conductas que empezamos a observar en las personas.

Hoy vemos cada vez más familias en los parques o corriendo en maratones. Las consecuencias son solo positivas, ya que incluso la comunidad en los vecindarios se fortalece con esta nueva actitud. Quedamos a la espera de la nueva Ley de Etiquetado y la de los Kioscos Saludables en los colegios, que entrará en vigencia el próximo año. Estas políticas quedaron establecidas pero ha costado mucho que se implementen.

¿Cómo proyectan la fundación a futuro?

Vamos a continuar con toda la fuerza impulsando nuestra campaña en los niños de Santiago, pero también quisiéramos expandirnos de a poco en regiones. Nuestro siguiente paso es comprometer a los empresarios del país. Si no mantenemos este desafío visible, inmediatamente baja la conciencia.

En ese sentido, los medios de comunicación han sido muy activos en esto y, por lo tanto, grandes aliados en concientizar a las audiencias. Los estudios científicos avalan cómo el comer sano y llevar una rutina activa, influye en el bienestar de tu vida.

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