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Sistema de salud para extranjeros en Chile

La noticia de Richard Joseph, el ciudadano haitiano que salvó a una mujer de caerse desde un noveno piso, ha llenado las portadas de todos los diarios e incluso le llevó a reunirse con la presidenta Michelle Bachelet en La Moneda.

Sin embargo, este afamado extranjero es uno más dentro de la larga lista de recién llegados en los últimos años. Según fuentes oficiales del Departamento de Migración y Extranjería la cantidad de inmigrantes ya podría acercarse a las 600 mil personas, a los que debemos sumar todos aquellos que se encuentran tramitando su visa o en una situación irregular.

En este contexto surge la pregunta: ¿cómo funciona el sistema de salud para un extranjero en Chile?, ¿puede atenderse un inmigrante sin cobertura ni recursos?

Salud para turistas en Chile

Todas las personas que llegan a Chile en calidad de turistas, sin intención de trabajar o establecerse en el país, tienen el derecho de ser atendidos en cualquier institución. El único documento que un extranjero debe portar cuando se dirija al hospital debe ser su pasaporte o cédula de identificación. Lo más recomendable es tener contratado un seguro de viaje, generalmente abarcan 90 días, ya que ser atendido sin previsión puede conllevar altos costes económicos.

Así mismo existe la Ley de Urgencias orientada a las personas que sufren un problema de salud impostergable, que pone en riesgo su vida o la pérdida definitiva de la función de un órgano o una extremidad. El paciente recibirá atención médica inmediata en el servicio de urgencia más cercano, sin importar su situación económica o si tiene cobertura de salud.

La garantía de acceso consiste en que el Fondo Nacional de Salud (Fonasa) asume el papel de aval financiero en contraposición al servicio de urgencia privado donde hubiera sido llevado el paciente. Está prohibido exigir pagarés, dinero o algún instrumento financiero o condicionante para que se lleve a cabo la atención necesaria.

Sin embargo, esta ley no es gratuita: los beneficiarios de Fonasa deben copagar el valor de la atención o, en modo contrario, se genera un préstamo médico automático treinta días después y se descontará de la remuneración o pensión del beneficiario en cuotas mensuales hasta el pago total de la deuda que, en caso de fallecimiento, será heredable para los beneficiarios legales del paciente.

Sistema inclusivo para todos

“Lo primero que debemos resaltar es que toda persona tiene acceso a una asistencia médica sin importar su nacionalidad. Cualquier inmigrante goza de los mismos beneficios que un chileno”, explica Pamela Fuentealba, directora nacional de Bienestar Social de Cruz Roja.

Esta cobertura se amplió el año 2014 cuando el Ministerio del Interior en convenio con el Fonasa, permitió a los inmigrantes que estén completando sus trámites en Extranjería acceder a atención médica, al ser la tramitación completa de una visa de aproximadamente cuatro meses, un gran número de extranjeros se veían durante ese tiempo imposibilitados a acceder a los servicios sanitarios que provee el Estado.

Tras eso, en 2016 el organismo incorporó a los extranjeros en situación irregular, es decir, sin documentos ni permisos de residencia. Y, finalmente, en julio de este año la presidenta anunció la creación de una visa especial para todo lo niño y adolescentes migrantes a través del programa “Chile te recibe”.

“La labor de los organismos de voluntariado ha sido enorme durante estos años. Ahora estamos trabajando con otras instituciones como carabineros, que nos ayudan con las traducciones y fomentan la inclusión”, comenta Pamela.

Los diferentes fondos de Fonasa

Fonasa es el organismo público encargado de otorgar cobertura de salud, tanto a las personas que cotizan el 7% de sus ingresos mensuales como a las que, por no disponer de recursos propios, financia el Estado.

Cuando un extranjero se inscribe en Fonasa debe especificar su nivel socioeconómico, de renta, su situación laboral, cantidad de hijos o número de carga y status dentro del país. A través de esos indicadores se les incluye en uno de los cuatro planes de la institución.

Fonasa A está dirigido a las personas carentes de recursos. En este plan se incluye a todos los extranjeros que no cotizan, poseen contrato de trabajo, tienen como demostrar algún ingreso o renta o están tramitando sus visas. Para inscribirte debes completar un formulario en el consultorio más cercano a tu hogar y presentar una fotocopia de documentos de identidad, para así tener un número de identificación provisorio de atención de salud. Gracias a eso, todos los extranjeros sin recursos pueden recibir atención gratuita en hospitales y consultorios.

El Fondo B está destinado a cotizantes con sueldos menores a $ 240.000, el Fondo C a los que están entre $ 264.000 y $ 385.440 y en el Fondo D todos los que están por encima de $ 385.440.

Para finalizar, los que tienen negocios particulares o se han acreditado como trabajadores autónomos deben estar cotizando como independientes en la AFP. Tras eso se les entregará un RUN provisorio para hacer los pagos legales y, tras el primero, se podrá acreditar y clasificar en el fondo que corresponda a sus ingresos.

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